Tiflis

Tbilisi: una ciudad que te sorprenderá

Casa con balcón de madera tallada en el casco antiguo de Tbilisi

Tbilisi no se entiende en un día. La ciudad ocupa un desfiladero estrecho, y esa geografía obliga a que todo se apile: iglesias del siglo VI, balcones de madera del XIX, patios compartidos y bares de vino natural en antiguos talleres.

El barrio de Abanotubani conserva los baños de azufre bajo cúpulas de ladrillo. Reservar una sala privada al final del día, después de caminar por Betlemi, es una manera distinta de cerrar la jornada.

La mesa georgiana merece un capítulo aparte. El khinkali y el khachapuri son solo la puerta de entrada: la cocina de la ciudad hoy reinterpreta recetas de montaña con una precisión que sorprende a cualquier viajero exigente.

Nuestro consejo: dedicar tres noches como mínimo, con un historiador el primer día y libertad el resto. Tbilisi se disfruta más cuando ya se sabe leerla.

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